Cómo los datos y la Inteligencia Artificial combaten el cambio climático

Cómo los datos y la Inteligencia Artificial combaten el cambio climático

13 Jun Cómo los datos y la Inteligencia Artificial combaten el cambio climático

Los datos pueden ayudarnos a salvar el planeta, aunque parezca exagerado. Los algoritmos de la Inteligencia Artificial pueden suponer un salto en la lucha contra el cambio climático, por su capacidad para analizar los datos y predecir escenarios. Nos ayudan a entender la realidad, a predecir futuros fenómenos meteorológicos y a crear nuevas iniciativas que ayuden a frenar el avance del cambio climático. 

Podríamos definir cuatro campos en los que tiene aplicación la IA, tal y como los define el periodista Bernard Marr en la revista Forbes: los estudios del clima, en los que se analizarán datos sobre las condiciones climatológicas para entender de forma más precisa lo que está sucediendo en tiempo real; el desarrollo de soluciones; el desarrollo de iniciativas verdes; y las predicciones de fenómenos meteorológicos basadas en datos. 

En ActionsDATA estamos convencidos de que la IA tiene un potencial muy alto de ayudar al medio ambiente. Por eso, en este post hemos apostado por analizar cuáles son las iniciativas que se están llevando a cabo para luchar contra el calentamiento del planeta.

Análisis de datos para combatir el cambio climático

La IA y, sobre todo, el aprendizaje automático tienen muchas aplicaciones gracias al análisis de datos, como ha identificado el Foro Económico Mundial en un estudio de 2018 titulado “Harnessing Artificial Intelligence for the Earth”. En él se señalan las distintas aplicaciones potenciales de la Inteligencia Artificial según los campos en los que tiene impacto el cambio climático. Entre ellas se encuentran: 

  • Sistemas inteligentes de luces de tráfico y aparcamiento, vehículos autónomos para optimizar el tráfico, sistemas de reciclaje inteligentes y optimización del diseño sostenible de edificios. 
  • Predicción de patrones de migración de las aves, detección automatizada de uso de la tierra y detección de captura de animales no autorizada. 
  • Monitorización en tiempo real de la temperatura y el ph de los océanos y mantenimiento predictivo de plantas de agua. 
  • Monitorización en tiempo real de la polución del aire y alertas de calidad del aire. 
  • Predicción de sequías y mapping predictivo de desastres en tiempo real.

Así, se podrá emplear el aprendizaje automático para analizar los datos, simular desastres climatológicos, y así preparar posibles soluciones de respuesta. Es lo que ya lleva a cabo la empresa californiana One Concern, que emplea los algoritmos de la Inteligencia Artificial para predecir el posible impacto de los riesgos que supone el cambio climático para la humanidad. Comenzó su andadura en 2015 y una de sus herramientas, una plataforma de software enfocada en las inundaciones, permite pronosticar los flujos, las variaciones y la profundidad de las inundaciones. Entre sus clientes se encuentran tanto gobiernos locales, como empresas del sector privado. 

Cómo emplear los datos para mejorar la economía global

Los retos que supone el cambio climático para la humanidad no son solo los desastres meteorológicos o el calentamiento global, sino también el envejecimiento y aumento de la población. Otro informe, en esta ocasión elaborado por la fundación Ellen McArthur y Google, aborda cómo los algoritmos de la IA, a partir de la recolección y análisis de datos, podrían predecir los tiempos de la cosecha y adaptarla a la demanda de la población, para así sembrar cada cosecha en el momento y lugar adecuado, no solo por las características del suelo sino por las necesidades de la población del lugar. Con el uso de datos como el historial genético de las semillas, análisis del clima o datos demográficos se pueden llevar a cabo predicciones y optimizar la producción de alimentos, en un mundo cada vez más poblado. 

La Fundación AI For Good es otro ejemplo en este campo, llevando a cabo proyectos con aplicación en distintos ámbitos, desde la seguridad alimentaria o la escasez de agua a la protección de la vida en los océanos. 

Estas son solo algunas de las aplicaciones potenciales que tiene la IA, algunas de las cuales ya comienzan a hacerse realidad… y parece ser solo el principio. 

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