Cómo la privacidad y la IA marcarán el marketing digital en el futuro

La importancia de la privacidad de los datos en el marketing digital

10 Mar Cómo la privacidad y la IA marcarán el marketing digital en el futuro

El mercado publicitario se enfrenta a corto plazo a un período de incertidumbre. Pero esto no es una mala noticia, sino todo lo contrario. Se avecinan cambios importantes para que pueda adaptarse a un nuevo contexto, y en el proceso se implantarán metodologías y tecnologías que contribuirán a mejorar el marketing. Por eso, ya hoy avistamos un futuro donde aspectos como la privacidad y la ausencia de cookies condicionarán los resultados, y donde también la Inteligencia Artificial participará de muchos de los procesos.

En esta ocasión, en ACTIONS, queremos repasar lo que le espera a la publicidad digital a la vuelta de la esquina. Y además, vamos a contarte qué recursos van a tener las empresas a su disposición para no solo mantener sus resultados, sino también para mejorarlos.

Personalizar los mensajes sin dejar de respetar la privacidad

Como hemos comentado en otras ocasiones, el marketing del s.XXI apuesta claramente por la personalización de los mensajes y de sus contenidos, así como por la creación de experiencias del cliente que sean únicas. La intención es que cada persona se sienta especial y perciba que se la trata conforme a sus gustos e intereses. Algo que, lógicamente, solo podemos hacer si conocemos estos y tenemos acceso a sus datos más identificativos.

Sin embargo, el Internet de hoy va en otra dirección. La privacidad de sus usuarios cada vez es más importante y las empresas también deben priorizar en sus agendas la protección de estos datos. Así que la transparencia y la implantación de políticas respetuosas con la ley son estupendas maneras de generar confianza y, por tanto, de establecer relaciones sólidas.

Pero apostar plenamente por la privacidad también trae un problema: limita los recursos que tiene la empresa para conocer a sus clientes. Esto es precisamente lo que sucede con la paulatina desaparición de las cookies de terceros, cuyo fin ya está previsto para el año 2023. En este caso, dejar de contar con ellas es apuntarse un tanto de cara a la audiencia; pero al mismo tiempo, es un quebradero de cabeza añadido por la necesidad de buscar alternativas para conseguir la información por cauces legales.

En cualquier caso, no es una cuestión para dramatizar. Las empresas ya han tenido tiempo para plantearse alternativas en el campo de recolección de datos y explorarlas. Opciones como el marketing de consentimiento, la publicidad on site, la creación de contenido interactivo que ayude a generar información de los usuarios o la utilización de alternativas legales como el privacy sandbox de Google pueden contribuir a compensar el adiós a las cookies.

La tecnología está detrás del cambio

Sea cual sea la fórmula que las empresas busquen para conocer mejor a sus clientes con un respeto pleno de su privacidad, la tecnología debe de ser uno de sus ingredientes básicos. Tanto aplicada a la publicidad (Adtech) como al marketing (Martech), la tendencia natural es apoyarse en ella para superar los desafíos que, en gran medida, nos está planteando la propia digitalización.

Aquí, por supuesto, caben mencionar tanto la Inteligencia Artificial (IA) como el machine learning, pues ambas son las que mejor se adaptan a las necesidades de este mercado. El hecho de contar con aplicaciones y programas que no solo tengan la capacidad para pensar como personas, sino que también aprendan de forma automática y que sean capaces de valorar riesgos, promete marcar la diferencia de forma definitiva en poco tiempo.

Y es que, entre los numerosos aspectos en los que la IA ayudará al marketing digital del futuro encontramos:

  • Mejora de la escucha social o social listening. Como hemos visto, la eliminación de los cookies de terceros dificultará la recopilación de datos sobre los consumidores. Pero disponer de herramientas que automáticamente monitoricen las redes sociales y las páginas web nos acercará definitivamente a un mejor conocimiento de ellos.
  • Capacidad de análisis predictivo: ¿Merecerá la pena invertir en una campaña específica? ¿Cómo funcionará un mensaje determinado en una red social concreta? El futuro quizá no esté escrito, pero se puede anticipar con cierta precisión a partir de casos previos, tendencias de comportamiento o datos estadísticos. Así que con ello las empresas ganan una herramienta de enorme valor, porque pueden ajustar mucho más sus inversiones y minimizar los riesgos.
  • Análisis de datos: Debidamente implementadas en plataformas CRM, estas tecnologías pueden restar complejidad a una labor tan exigente como la obtención de datos y su posterior análisis. Su verdadera utilidad está en ayudar a los humanos a identificar lo verdaderamente importante para que se centren en ello y no dediquen tiempo a tareas poco productivas.
  • Creación de contenido: El Procesamiento del Lenguaje Natural (PLN) es una forma de IA que permite a las máquinas que se comuniquen y generen contenido tal y como lo haría una persona. Y aunque actualmente estas soluciones aún se quedan cortas para preparar textos de calidad, sí pueden ser útiles en casos puntuales o como recurso de apoyo, para generar ideas o para optimizar los propios contenidos.

En resumen, apostar por la privacidad de los clientes no significa renunciar a conocerles. La tecnología es clave para crear campañas más personalizadas y eficaces; y el marketing del mañana ya se construye desde hoy, gracias a herramientas que replican la inteligencia humana para que seamos capaces de llegar aún más lejos.

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