Las claves de un centro de datos sostenible

14 Feb Las claves de un centro de datos sostenible

La sostenibilidad de un centro de datos es una necesidad cada vez más imperante teniendo en cuenta, por un lado, la tendencia al crecimiento continuado de los volúmenes de datos que se manejan y, por otro lado,  el avance del cambio climático.

Los centros de datos consumen cantidades ingentes de energía debido al volumen de datos que gestionan, por eso, en ActionsDATA hemos analizado algunas de las consideraciones más importantes que se deben de tener en cuenta al diseñar y gestionar un centro de estas características.

PUE = 1

El PUE o Power Ussage Effectiveness (Eficiencia en el uso de energía) es una ratio que sirve para determinar la eficiencia energética de un centro de datos.

Mediante este indicador, se analiza cuál es la cantidad de energía que se usa específicamente para el funcionamiento de los sistemas informáticos del centro, comparado con el gasto energético total. Así, se puede valorar cuánta energía se “pierde” en funciones adicionales, como pueden ser el enfriamiento del lugar o la iluminación.

Este ratio fue creado por el consorcio The Green Grid, una organización enfocada a promover la sostenibilidad de los centros de datos, y en 2016 se convirtió en el estándar internacional ISO/IEC 30134-2:2016.

Según estos estándares internacionales, se considera que un PUE en torno a 1 es el más adecuado para garantizar que el centro es sostenible.

Fuentes energéticas sostenibles

La energía solar, las celdas de combustible, el enfriamiento de agua de mar, el uso de acuíferos, el enfriamiento de líquidos, … Son algunas de las estrategias en las que se están basando los centros de datos para ser cada vez más ecológicos.

El ideal sería conseguir un centro de datos totalmente sostenible. Aunque esta meta actualmente es difícil de alcanzar debido a la elevada cantidad de energía que se necesita para operar.

Facebook ya lo ha conseguido con algunos de sus centros, por lo que cuenta con la certificación internacional LEED® Gold level. Por su parte, Google utiliza energía renovable en el 30% de sus operaciones de sus centros de datos en Europa.

Estos gigantes de Internet han conseguido alcanzar estas metas debido a que cuentan con un gran capital para hacerlo posible, pero la tendencia es avanzar hacia la sostenibilidad, incluidos los centros de datos de menor dimensión.

Reducir los residuos del centro

Hardware, cables, unidades de refrigeración, sensores… Un centro de datos, por pequeño que sea, contiene un gran número de componentes de difícil reciclaje. Esto hace que sea especialmente importante establecer protocolos de eliminación de residuos.

Sin duda, el primer paso, es reducir al mínimo la cantidad de componentes contaminantes o de difícil reciclaje. Y en esto volvemos a mirar a los gigantes de Internet, ya que están a la vanguardia en estas estrategias: Google, a través de su programa Zero Waste, ya cuenta con seis centros de datos, de los catorce que poseen, en los que ningún desecho se lleva a un vertedero. El 100% se eliminan mediante recorridos más ecológicos.

La empresa tecnológica sigue el estándar UL Environment y realiza una combinación de estrategias para reducir los desechos: compactar basura, reutilizar, alargar vida de uso y actualizar constantemente los flujos de eliminación de residuos, para optimizarlos.

Arquitectura sostenible

La tendencia actual es que los centros de datos se diseñen desde su origen con la meta de ser 100% sostenibles.

Por ejemplo, en Noruega se está construyendo el centro de datos más grande del mundo, con una energía 100% sostenible. La instalación, de casi 2 millones de metros cuadrados, se completará en muchos años y etapas. El centro funcionará con energía renovable alimentada por el viento y el agua de los fiordos que rodean las instalaciones en tres de sus lados. El clima frío de Noruega y los bajos niveles de humedad también ayudarán a compensar las demandas de energía.

Con el objetivo de establecer un marco de actuación para que la industria utilice energías alternativas y sostenibles, los líderes del sector han creado el grupo OSDA, que trabaja en tres ámbitos: fuentes de energía, diseño de las instalaciones y arquitectura de la estructura tecnológica.

Entre los objetivos que persiguen es establecer estándares que certifiquen el nivel de sostenibilidad de un centro de datos a nivel de su arquitectura y estructura tecnológica.

Te recomendamos:

El reto de almacenar datos públicos

Las tendencias más innovadoras en tecnología

Los desafíos éticos de la inteligencia artificial

No hay comentarios

Escribe tu comentario